Cuenta la leyenda que en el siglo XVII una mujer mataba a sus doncellas para beber su sangre y así no envejecer nunca. Esa mujer se llamaba Elizabeth Báthory y era condesa. (1560-1614) Todo comenzó una mañana cuando Elizabeth estaba paseando por el pueblo. Allí vio a una anciana y no pudo evitar burlarse de ella. La anciana respondió a sus burlas echándole una maldición diciéndole que ella llegaría a ser pronto a vieja también. Por aquella época Elizabeth rozaba la cuarentena, así que una mujer con casi cuarenta años se acercaba vertiginosamente a la vejez.Viuda, rica y sin ejercito que la protegiera, Elizabeth se sentía más indefensa y sola que nunca. El único apoyo que tenía eran sus fieles amigas brujas, las cuales la aconsejaban en las decisiones que tomaba la condesa.

El roce de la sangre
Un día, una sirvienta le estaba cepillando el pelo. Todo iba con normalidad hasta que la doncella le pegó un tirón de pelos. Elizabeth sin ningún reparó le propinó un fuerte golpe en la cara destrozándole la nariz. Debido al golpe, y por lo cerca que se encontraban las dos, la sangre de la doncella salpicó la mano de Elizabeth. La condesa creyó ver como la gota de sangre que había rozado su mano había hecho desaparecer las arrugas que tenía en ella. Elizabeth creyó estupefacta que había encontrado el elixir de la eterna juventud.
Comienzan las muertes
No tuvo tiempo la doncella de recuperarse del fuerte golpe que tenía en la cara, pues horas después, tras haber consultado Elizabeth con sus amigas las brujas, la degollaron para llenar una bañera con su sangre. La condesa se bañó durante un largo tiempo en la sangre de la joven, y se dice también, que bebió de ella, para así conservar su juventud.
Por desgracia, la muerte de esta chica no fue la última, pues según la historia, más de medio centenar de mujeres murieron en extrañas circunstancias.
El error de Elizabeth
Finalmente, la condensa fue descubierta porque, al no haber ya mujeres plebeyas que no hubiera asesinado, decidió matar a jóvenes de la aristocracia. Este fue su gran error, pues las familias de las jóvenes comenzaron a investigar lo que podía haber ocurrido. Todo se descubrió el 30 de diciembre de 1610 cuando un guardia de György Thurzó (primo y enemigo de Elizabeth) llegó al castillo de la condesa y descubrió los cadáveres de las jóvenes desparramados por el suelo del edificio.

El final de la condesa sangrienta
Todos los que participaron en los horribles asesinatos fueron juzgados y condenados a muerte, salvo Elizabeth. La condesa se libro de la condena a muerte por su título nobiliario. Sin embargo, no pudo huir del todo de la justicia, pues fue recluida durante cuatro años en una sala sin luz hasta que murió.
Realidad o leyenda
La vida de Elizabeth y la historia sobre sus asesinatos, tiene amplias lagunas, ya que ni sus míticos diarios, donde se dice, que detallaba con minuciosidad cada uno de sus crímenes; ni su retrato original, han sido encontrados. Los únicos datos que se tiene de Elizabeth Báthory son los Archivos Nacionales de Hungría donde se conservan abundante documentación sobre la condesa, especialmente cartas personales y actas del juicio. Por esta razón, no se puede afirmar, ni negar, que Elizabeth Báthory fuera una asesina en serie. Tal vez, porque nunca podremos saber si será verdad, la historia de Elizabeth Báthory ha tenido tanta fama llegando a las novelas de ficción y al cine.
Si te ha gustado esta historia y te gustaría saber más sobre Elizabeth Báthory puedes consultar estas fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/Condesa_Sangrienta
http://www.crepusculo-es.com/contenidocrep/Erzsebet_Bathory.htm
http://www.neoteo.com/leyendas-vlad-dracula-y-elizabeth-bathory.neo
http://www.isabelmonzon.com.ar/condesa.htm
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