miércoles, 25 de febrero de 2009

¡Ojo por ojo y diente por diente!

Emilio, el joven que hace unos días atacó la Herriko Taberna de Lazkao ha tenido que abandonar temporalmente el municipio. Esto puede ser debido a que han aparecido diversos carteles en las fachadas donde se le acusa de “agresor fascista” y reclaman ocho años de cárcel para él. Además en esos carteles se llama a una concentración en su contra esta tarde en Lazkao. ¿Cómo puede sentirse una persona que tras habar visto toda su casa destrozada por culpa de una bomba de ETA decide tomarse la justicia por su mano? A esto además hay que añadirle que ahora este chico está en el punto de mira de la justicia y de la banda terrorista.

Este tema ha levantado grandes ampollas, y no es para menos, pues demuestra que algunos ciudadanos no confían plenamente en la justicia. El acto de este joven, que atacó de día y con la cara descubierta la taberna, muestra en mi opinión que no tiene miedo a represalias, pero también me da la sensación de que fue un acto "realizado en caliente". Si hubiera esperado un poco más de tiempo pienso que hubiera mostrado su descontento de otra forma. Veamos a continuación el vídeo en el que se le ve atacando la taberna.




Los comentarios de las personas que han visto este vídeo son diversos. Por un lado, hay personas que están a favor de lo que hizo Emilio:

Sin embargo, hay otros que creen que con este tipo de ataques se justifica a ETA:

Otros hablan de que lo que hizo este chico no es un acto de valentía, sino un acto de desesperación:

Por último me gustaría destacar el comentario que ha hecho Dani, donde da su apoyo a Emilio:

Como habéis leído se están creando plataformas para apoyar al joven. No he podido encontrar una plataforma con ese nombre "A mazazos contra ETA", pero sí encontramos otra con el nombre del joven. En ella lo más significativo es que se aceptan donaciones para poder ayudar a Emilio a reconstruir su casa. El único problema es que Emilio, como ha dicho Pátxi López, difícilmente podrá vivir en Lazkao "con tranquilidad". Por esta razón pienso que Emilio se precipito al atacar la taberna de Lazkao. Sin embargo, esto no quita que Emilio sea una persona con valor pues ha demostrado su descontento a cara descubierta y golpeando uno de los sitios claves en la financiación de la banda terrorista. Está claro que no nos podemos tomar la justicia por nuestra mano, pero también está claro que no nos vamos a quedar sentados viendo como ETA sigue matando gente y poniendo bombas.

Plataforma de apoyo a Emilio: pincha aquí

miércoles, 18 de febrero de 2009

El Tuenti de Marta del Castillo

Después de unas semanas sin escribir en el blog, vuelvo con más ganas que nunca para retomar otra vez este proyecto. Mi primera entrada, después del periodo de exámenes, trata sobre Marta del Castillo, la joven desaparecida desde el 24 de enero. Hace unos días se tenía la esperanza de encontrarla con vida, pero todo cambió cuando Miguel, ex novio de la joven, confesó que la había matado el mismo día de su desaparición.

Antes de la confesión de Miguel, y de los otros tres chicos supuestamente implicados en el caso, la policía centró su investigación en el ordenador personal de Marta y en su Tuenti. ¿Qué tenía de especial el Tuenti de Marta? ¿Por qué la policía creía que su Tuenti era relevante para encontrarla?

A mano derecha puedes ver las fotos que tenía Marta en el perfil de su Tuenti, y justo debajo tiene la frase que utilizaba como estado. Y la imagen que preside este post es de una captura de pantalla del evento que me enviaron, al igual que a media España, los amigos de Marta.

Si quieres conocer un poco más sobre este tema, y si te gustaría encontrar respuesta a las preguntas que nos hemos hecho más arriba, no te puedes perder el podcast que está justo debajo de este texto.

miércoles, 14 de enero de 2009

Aída... sin Aída



Ayer fue el último capítulo de Aída con Carmen Machi. Un capítulo que a mi personalmente no me gustó mucho. ¿Cómo hacer que desaparezca un personaje de una serie? Muchos guionistas se deciden por "matarlos", y otros, como es el caso, prefieren mandar a prisión a su personaje principal, por "si vuelve".

No me gustó como se trató el tema de los malos tratos. Al final Aída mata a su yerno para proteger a su hija, ¿es qué era la única solución? Yo creo que no. Esta serie que siempre ha sido un ejemplo de la sociedad española debería haber tratado el tema de otra forma. Lo que menos me gustó fue que cuando el yerno es asesinado por Aída se hacen parodias con su cuerpo. Creo que un cadáver no es tema de chiste. Otro problema que vi en la serie es que generaliza demasiado y se basa frecuentemente en los tópicos. Un ejemplo de esto es cuando Chema dice la siguiente frase "No os preocupéis si cuando termina la vuelta ciclista lo que no sobra son gente para desengancharse", no sé si literalmente dijo eso, pero lo que quiere decir es que todos los ciclistas consumen droga en la vuelta ciclista. Y eso no es así, seguro que tiene que haber de todo, como en todos los deportes.

Sin embargo, no todas mis críticas son negativas, pues cuando Aída convence a su hija para que denuncie, creo que ese hecho puede animar a muchas mujeres que estén viviendo esa situación a hacer lo mismo. Otra cosa que me gustó fue cuando Barajas y Luísma eran monitores en el curso de desintoxicación. Tampoco me dejo fuera a Mauricio y a la abuela "la Bin Ban Bun", pues no hay capítulo en el que no provoquen a los espectadores una buena carcajada.

Después de este pequeño análisis, lo único que queda por preguntarnos es si la audiencia castigará fuertemente la ausencia de Carmen Machi. No me quiero apresurar a dar una respuesta, pero no creo que Aída siga siendo lo mismo, aunque todo se verá... en el siguiente capítulPara ver el último capítulo de Aída haz click aqui.


lunes, 12 de enero de 2009

Aída y ... la violencia machista


Aquellos que ayer vieron el capítulo 89 de Aída en Telecinco, se habrán dado cuenta que el humor característico de la serie estaba salpicado por el tono de denuncia del maltrato a la mujer. Es raro el día que no hay una mujer muerta a manos de su pareja o ex-pareja. Por desgracia, esta es la realidad. La violencia machista está presente en nuestras vidas. Muchas de las mujeres que están sufriendo malos tratos no denuncian. No sé si por miedo, o porque creen que no sirve de nada. Pues gran parte de las mujeres que aparecen muertas a causa de la violencia machista, ya habían denunciado esa situación. Estas conclusiones, no son solo opiniones basadas en el "aire", sino están fundamentadas en las noticias que día tras día aparecen en los medios de comunicación.

La violencia de género es un tumor que la sociedad debe extirpar cuanto antes. Lo primero que debemos hacer es concienciarnos de que tenemos un problema y luego buscar soluciones. Todos podemos hacer algo. A los ciudadanos nos toca denunciar y al gobierno hacer que se haga justicia.

La serie de Aída siempre se ha caracterizado por tratar temas de actualidad como la homosexualidad, la prostitución o las drogas. Siempre con un carácter cómico los personajes de la serie han sabido trasmitirnos estas realidades que aparecen ocultas para muchas personas. La innovación y el humor han sido las herramientas de su éxito. Ahora la innovación es incluir un nuevo tema, la violencia de género. Un tema difícil de tratar en una serie donde los diálogos están compuestos, en su mayoría, de chistes.

Supongo que la finalidad de incluir el tema de la violencia de género es para denunciar la situación infernal que viven muchas mujeres. Sin embargo, no sé muy bien como van a tratar este tema tan delicado. Mañana martes a las 22:15 Telecinco emite el siguiente capítulo de Aída. En este capítulo Aída se enterará que su hija Soraya (su primogénita) es víctima de malos tratos. La reacción de Aída será defenderla a toda costa. El resultado es sin duda catastrófico, pues finalmente Aída ingresa en prisión. Esta historia será la trama principal del capítulo, aunque no van a faltar las aventuras de Mauricio y de Luisma.

Espero que estos últimos capítulos de Aída sirvan para ayudar a que muchas mujeres que están viviendo un situación de maltrato se animen a denunciar.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Retratos post mortem


Estaba buscando información sobre un asesinato que había ocurrido hace más de 50 años cuando me encontre en la Red fotografías de personas que estaban muertas. Al principio sentí un sentimiento de repulsa y horror al ver a niños pequeños muertos que parecían estar vivos. Sin embargo, comencé a buscar información sobre esta práctica, y pronto me di cuenta que era algo natural en el siglo XIX. Aún así me seguía pareciendo algo macabro, y todavía lo pienso, aunque hay que ponerse en el lugar de una persona de hace más de dos siglos.

En esta entrada voy hablar sobre los retratos post mortem, aunque apenas voy a incluir imágenes de esta práctica, ya que algunas pueden herir ciertamente la sensibilidad de las personas. Esta entrada se va a basar, en cierta medida, del fabuloso reportaje de Alberto Riera publicado en 101 Room, fotografía.

¿A quién no le gustaría conservar algo que le recordara a ese ser querido que recientemente ha fallecido? Yo creo que mucha gente conserva algún objeto de esa persona muerta. Vemos sus fotos de cuando eran pequeños, su sonrisa, sus caras de felicidad... Pero, ¿Qué pasa cuando no hemos tenido tiempo de fotografiar a esa persona antes de que muriera? En el siglo XIX, donde la tasa de mortalidad infantil era desorbitada, muchos padres perdían a sus hijos antes de haberlos fotografiado. Para no olvidarlos nunca y tener un recuerdo de ellos, solían retratarlos como si no hubieran muerto, como si todavía les quedará un hilo de vida.

Un ejemplo de lo que acabamos de nombrar es la fotografía de la derecha. A simple vista vemos un niño con los ojos abiertos, sentado en una butaca. Lo sorprendente es que el niño está muerto y tiene los ojos abiertos, pero tiene una pose muy natural. Los ojos se les solía abrir con una cucharilla de café.

Los fotógrafos de aquella época les gustaba sobre todo retratar a individuos muertos, pues podían mantener al modelo en la misma posición durante un largo tiempo. Había familiares que no pretendía que sus fallecidos parecieses que estuvieran vivos, sino simplemente dormidos. Un ejemplo, es la imagen superior donde una joven "descansa" en un sillón.

Según iban pasando los años, muchos se decantaron por otras formas de fotografiar a sus familiares muertos. Algunos no pretendía eliminar cualquier signo de muerto, sino todo lo contrario, en este tipo de fotografías los signos mortuorios son claramente visibles. Un ejemplo, es la imagen inferior donde se ve a una familia de campesinos portando el féretro de un bebe.


Esta práctica de los retratos post mortem irá poco a poco desapareciendo. La sociedad actual no toleraría este tipo de imágenes, ya que como hemos dicho antes, son macabras y repugnantes. Personalmente se me hiela la piel cuando veo este tipo de fotografías, pero no hay que olvidar el contexto. Pues hace dos siglos esta práctica era habitual y la sociedad no la veía con malos ojos.
Si os parece interesante este tema, podéis consultar las siguientes fuentes:

martes, 22 de abril de 2008

La última esperanza de ser madre


Hace solo dos años que Paqui Andreo, una totanera de 37 años, ha hecho realidad su sueño de convertirse en madre. El camino para conseguirlo ha sido una lucha constante, en la que la frustración parecía ganar la batalla




Solo habían pasado unos minutos desde que la presentadora de España Directo había mandado a los niños a la cama con los lunnies, cuando el niño comenzó a tirarle del pantalón a Paqui. “Mama, agua, nene”, decía el niño. Su madre lo miró y con una sonrisa le dijo que esperara un poco, porque tenían visita. El niño estaba inquieto y volvió a llamar a su madre “mamaaaaaaaaaa”. Al final la madre tuvo que coger al niño en brazos y disculpándose ante los presentes: “losiento, pero es que mi hijo es un reloj”, fue a bañarlo.


Cuando le dijeron a Paqui Andreo que estaba embarazada no podía creérselo. “Fue corriendo a mi casa y empezó a darle besos a todo el mundo y a saltar de alegría”, recuerda su madre. Y no es para menos, ya que le ha costado mucho esfuerzo tener a su único hijo, Fran. Paqui Andreo y su marido, Paco Guerao, han pasado unos años muy dolorosos en los que más de cuatro intentos fallidos de fecundación invitro les sumía en una tremenda desesperación. La única solución que creían posible para ser padres era la adopción. Ya le habían dicho que eran aptos para adoptar, cuando en el último tratamiento de fertilidad les dijeron los médicos que Paqui estaba embarazada.


La mala noticia

El instinto maternal se despertó en Paqui Andreo cuando contrajo matrimonio. Justo un año después de casarse, la pareja comenzó a ir a consultas de médicos para ver cual era el problema por el que Paqui no se quedaba embarazada. El primer médico que les atendió les dijo que todavía era pronto para saber si había algún problema. Les dijo que esperaran un poco y que siguieran intentándolo. Pasado un tiempo la pareja decidió ir a un especialista que les sometió a pruebas para verificar si realmente ocurría algo. En efecto, había un problema. Paqui Andreo no se podía quedar embarazada porque los espermatozoides de su marido morían antes de llegar al óvulo. Este fue el comienzo de un largo camino hacia la paternidad.


Años de sufrimiento

La primera vez que Paqui Andreo se sometió a un tratamiento de fecundación invitro estaba muy ilusionada. La pareja tuvo que vender una barca que tenían a medias con unos amigos para poder pagar el costoso tratamiento. Pero no hubo suerte, al igual que en los siguientes intentos. Paqui estaba desesperada, ya no quedaba casi nada de esa ilusión que había manifestado al principio. La única idea que tenía ahora en la cabeza era la adopción. Paqui ya soñaba con ir a China y recoger a su bebe, cuando después de llegar de un viaje con su marido, su vida cambió. El matrimonio tenía un mensaje en el contestador automático. El mensaje procedía de una clínica nueva de fecundación invitro, que los había seleccionado para probar un nuevo tratamiento de fertilidad. “Yo no quería ir. Estaba cansada y no tenía ganas de sufrir más”, recuerda Paqui Andreo. Tuvieron que pasar unos meses para que decidiera someterse a ese nuevo tratamiento. Sería la última vez que lo intentaría. Por suerte ésta vez, todo salió bien.


Embarazo entre algodones

No había día en el que Paqui no se mirara al espejo para ver si su barriga había aumentado. En el séptimo mes de embarazo fue a un estudio fotográfico para que le hicieran unas fotos en las que se pudiera ver su abultado vientre: “Quería tener un recuerdo mío estando embarazada, porque esa iba a ser la única vez en mi vida que yo me iba a ver así”. Durante los meses de gestación, las precauciones que tuvo que llevar fueron extremas: “deje de trabajar y de limpiar, ya no podía realizar ningún tipo esfuerzo”. Lo que si hacía y mucho, era dar largos paseos por la ciudad, para que el bebe se desarrollará correctamente.


Con la dulzura que solo una madre puede dar, Paqui abraza a su pequeño hijo y acaricia su rubio y rizado cabello, mientras recuerda el momento más feliz de su vida: “cuando nació mi Fran y me lo dieron para que pudiera abrazarlo, fue maravilloso. Es una sensación inexplicable que hay que vivirla”. A Paqui sin duda, le hubiera gustado ver como nacía su hijo. Su marido tuvo la oportunidad de hacerlo, pero no pudo de lo nervioso que estaba: “La matrona me dijo que me acercara a ver como salía mi hijo, que solo era una vez en la vida, pero yo estaba tan nervioso que no pude verlo nacer”. Las primeras palabras que dijo el asombrado padre al ver a su bebe fueron, sin duda, sorprendentes: “¡hala! Que feo, tiene tu pelo”. A Paco Guerao le hubiera gustado que su hijo hubiera tenido su pelo liso y no el de su mujer que es rizado.


La “quiniela”

Toda la familia del matrimonio tenía ganas de que naciera el pequeño, pero Fran parecía que no tenía ganas de salir del vientre de su mama. Como los días pasaban y Fran no nacía en el día que el médico había previsto (el 5 de diciembre), los familiares de la pareja decidieron hacer una “quiniela” el día 9 de diciembre. Cada uno puso un euro y dijo el día que creía que iba a nacer. Solo quedaba un día por apostar, y era al día siguiente, el 10 de diciembre. Solo una persona eligió ese día, uno de los futuros tíos de Fran. Tuvo suerte porque el niño nació al día siguiente. Como sólo él había apostado en ese día se llevó todo el dinero, unos 20 euros.


Cuando cae la noche, Paqui se sienta en el sofá y coge a su hijo en brazos, mientras le da un biberón con leche y Cola Cao. Madre e hijo se miran mutuamente. Cuando el pequeño termina de tomarse el biberón empieza a darle besitos a su madre. Paqui busca a tientas, sin quitar la cara de los labios de su bebe, la gasita del niño y se la coloca sobre su pecho. El niño se acuesta sobre ella y en cuestión de segundos madre e hijo se quedan durmiendo abrazados. Es difícil saber en que sueña el pequeño Fran, pero su madre es fácil deducirlo: “me gustaría verlo crecer, verlo convertido en una buena persona, trabajadora e independiente, ese es mi sueño”